Preguntas Frecuentes

El Camino lo puedes empezar donde decidas.  Primero tienes que elegir qué Ruta quieres hacer: el Camino Francés, el Camino del Norte, el Primitivo, etc… Son varios los puntos elegidos por los peregrinos para empezar el Camino de Santiago; los que eligen el Camino Francés suelen partir desde su origen en Saint Jean Pied de Port o Roncesvalles, también en Pamplona o Burgos; los del Camino Portugués suelen salir desde Oporto o Tui, los del Camino Inglés desde de Ferrol, y los del Camino Primitivo desde Oviedo. 

Hay albergues, hostales, hoteles, casas rurales. Los albergues públicos suelen ser los más económicos, pero no admiten reserva, sino que van repartiendo por el orden de llegada, y que algunos tienen hora de cierre por la noche. Otros albergues admiten reservas y te permiten volver a la hora que quieras. Los albergues suelen tener amplias habitaciones con literas, con baños compartidos y alguna sala o cocina de uso común. Si te vas a alojar en ellos es recomendable que lleves saco de dormir (aunque algunos ponen sábanas), y tapones por si alguien ronca.

Lo primero es no llevar calzado nuevo, hay que usarlo antes. El que elijamos ni puede apretar el pie ni llevarlo muy flojo. Los calcetines, mejor de algodón o de tejidos que favorezcan la traspiración o sin costuras. Hay peregrinos que llevar dos pares de calcetines, otros que se hidratan muy bien los pies antes de salir a caminar, incluso con vaselina o cremas mentoladas que se usan para los catarro. Después, hay que dejar respirar los pies y descansar un poco. Y si aún así te salen ampollas recomiendan poner los pies en agua tibia con sal y vinagre. Atravesar la ampolla con una aguja de coser esterilizada.

También llamada”compostelana”,  es el documento que entrega la Catedral de Santiago para acreditar que los peregrinos han hecho el Camino de Santiago. Se entrega en la Oficina de Atención al Peregrino, muy cerca de la Plaza del Obradoiro. Para que te la den, tendrás que enseñar tu Credencial donde se tienen que ver sellos que certifiquen que has hecho los últimos 100 kilómetros a pie o 200 en bicicleta. te la entregarán si la has hecho por motivos religiosos. Si has realizado el Camino por motivos culturales te entregarán otra certificación.

Para hacer el Camino no es necesario acabar en Santiago. Se puede elegir cualquier parte de la ruta. De hecho, puedes conseguir la Compostela igualmente aunque hagas diferentes tramos en diferentes épocas de tiempo, lo único que tendrás que acreditar si vas a pie es que has pasado por todas las etapas de los últimos 100 km hasta Santiago.

Cada vez hay más peregrinos que deciden hacer un Camino diferente al Francés y empiezan en el País Vasco o Asturias. Estos Caminos están señalizados por flechas amarillas que van marcando la ruta y disponen de albergues y alojamientos para los finales de cada etapa. Ambos han sido declarados en 2015 Patrimonio de la Humidad por la UNESCO.

Al llegar a Santiago muchos peregrinos quieren llegar hasta Finisterra para ver el kilómetro cero y el atardecer sobre el Fin del Mundo. Se puede llegar hasta allí caminando, a lo largo de otras 5 etapas, unos 100 km, por el Camino a Finisterra, y también en autobús o contratando el viaje a una agencia. Si se coge el autobús hay que tener en cuenta que el último autobús de vuelta sale sobre las 19 horas, así que si quieres ver atardecer probablemente tengas que quedarte a pasar la noche.

Lo de qué llevar en la mochila dependerá mucho de los kilómetros que uno quiera recorrer, de los días que vaya a estar, o de si uno decide cargarla o que se la traslade Correos por ejemplo. Si decides caminar con la mochila a la espalda, lleva lo más imprescindible, porque podrás lavar ropa en los albergues, etc. Sea cual sea tu opción, aquí puedes leer una lista de imprescindibles (al final hay un PDF con una lista de cosas que te recomendamos llevar en tu Camino).

Todos los Caminos están bien señalizados, con la famosa flecha amarilla que irás viendo pintada en el suelo, en piedras, árboles, etc… En Galicia hay a cada kilómetro mojones que te marcan el lugar donde estás y los kilómetros que te quedan, aunque desde principios del 2016 están cambiando estos mojones por otro tipo de señalización.

El Camino se puede hacer en cualquier época del año, lo que hay que tener en cuenta es que algunos albergues cierran en la temporada de invierno, así que hay que asegurarse antes de disponer de alojamiento. Por este motivo y por tener mejor tiempo, la mayoría de peregrinos suelen aventurarse a caminar a partir de Semana Santa hasta octubre.

El Año Santo, Año Santo Jacobeo, o Xacobeo, es el año en el que el 25 de julio, día del Apóstol Santiago, cae en domingo. Esto suele ser cada 6, 5, 6 y 11 años. El Año Santo da la indulgencia a los peregrinos que visiten la Catedral de Santiago, recen una oración o asistan a una misa, y reciban los sacramentos de la penitencia y la comunión. Ese año la Catedral de Santiago abre la Puerta Santa, por la que suelen entrar los peregrinos. El próximo año Santo será en 2021.

Hay muchos peregrinos que deciden hacer el Camino de Santiago solos, y de hecho, los que lo hacen suelen recomendar esta experiencia. El Camino es seguro, todos los años lo recorren miles de peregrinos y no suele haber ningún problema. Además hay épocas del año en la que hay mucha gente caminando, y más o menos se suelen hacer los mismos horarios de salida de las etapas, así que es difícil que estés solo. De hecho, se suele conocer a mucha gente.

Si sales por la mañana temprano, muchas de las etapas las acabarás antes de mediodía así que podrás comer en el pueblo donde finalizas. En muchos pueblos los restaurantes disponen del llamado “Menú del Peregrino” y hacen descuentos si le enseñas tu Credencial. Algunos albergues cuentan con cocina, así que también existe la opción de hacer la compra en algún supermercado y prepararla. Si haces el Camino con calma y no acabas la etapa a la hora de comer, tampoco tendrás problema porque te encontrarás con muchos pueblos y bares en aldeas donde podrás pedirte algo para comer y beber. Eso sí, acuérdate de salir por la mañana con agua para el Camino y nunca sobra tampoco algo de fruta, frutos secos o algún alimento energético por si tienes hambre en medio de la caminata.